Mi amiga y asesora sexual, Toñi, (la que me explicó lo que era la regla, la fecundación y el embarazo) me contó un día al oído que su prima, de 12 años, le había dicho que "cuando una mujer no se queda embarazada es porque su marido usa condón".

- ¿Qué es condón? - le pregunté acordándome de mi tía, que no tenía hijos aunque se moría de ganas ¡Está claro, mi tío usa condón!

- Pues una cosa que no sé cómo es, pero que se pone en el pito y que se vende en farmacias -me contestó ella.

- Ahhhh -dije yo, como si ya me hubiera quedado muy claro lo que era un condón.

Como yo vivía con mi abuela, y mi tía y su marido también, tenía que investigar si mi tío guardaba condones en algún sitio. Tenía que guardarlos en un sitio muy privado. Así que busqué en las mesitas de noche y en la cómoda de su dormitorio.

¡Por fin! en un rincón de un cajón de la cómoda había una cajita pequeña y redonda con el letrero de una farmacia. La abrí. Estaba llena de bolitas blancas como guisantes. ¡Ya está! ¡Esto se lo ponen ellos a modo de tapón!

Cogí una de aquellas bolitas y fui a buscar a mi amiga a su casa.

- ¡Tengo uno, he conseguido un condón!

- ¿¿¿A ver??? ¡Biennnnn! -contestó ella entusiasmada-. Dámelo que yo lo guarde.

Se lo di. Durante tiempo lo estuvo exhibiendo a todas las otras niñas de la calle como quien tiene un tesoro "Queréis ver un condón?". No sé las otras, pero yo hasta los 17 estuve convencida de que los condones eran pequeñas bolitas blancas.

Y mientras tanto qué lástima me daba mi tía, venga ir a médicos porque no se quedaba embarazada, y yo sabiendo por qué...



Imagen cajita: todocoleccion.net